Ni “insta” ni “gram”, la red social blinda su nombre


Las empresas tecnológicas nos tienen acostumbrados a luchar por patentes. Ahora una nueva forma de guerra empresarial, blindar el nombre comercial. Instagram, la red social para compartir fotografías recientemente adquirida por Facebook, no quiere que ninguna empresa utilice, no ya su nombre, sino parte de él. Así es, las aplicaciones que desarrollen otras empresas o desarrolladores independientes y que, en ocasiones, pueden llegar a tener tanto éxito o más que la original, no podrán contener en su nombre ni “insta” ni “gram”.

Hay diverss aplicaciones que empiezan por “insta” o acaban “gram”. La original y verdadera red social, como si del salvaje oeste se tratara, ha dado un plazo de 48 horas para que cambien sus nombres. Pasado ese periodo de tiempo, aplicaciones como Luxogram o Webstagram, se las tendrán que ver con los abogados de Instagram o Facebook, que suponemos que serán los mismos.

Tampoco se podrá usar el logotipo de la empresa, lo que parece un poco más razonable. La polémica llega tras un cambio en las condiciones de uso de la aplicación original. Hasta ahora, había ciertas restricciones, siempre dentro de la normalidad, como no poder usar las fotografías que aparecían en Instagram.

Reacciones de las otras empresas

Jeff Broderick, de la compañía Luxogram, publicó un tuit en el que opinaba que tal medida extrema era para liquidar a su empresa. En otro tuit mostraba la prueba de que todo: el mail que le había mandado Instagram. Son varias las herramientas o apps que se encuentran en problemas: Statigram, Luxogram, Webstagram, Gramfeed, Instadrop, Instagallery…


Por una lado, cabe señalar que la decisión es totalmente legal. Las aplicaciones que dependen de otro servicio están a merced de sus condiciones de uso, que pueden cambiar en cualquier momento. Pero, aunque dentro de la legalidad, la pregunta que cabe hacerse es: ¿beneficia o perjudica a Instagram esta medida?

De hecho, antes animaban a que se usaran los términos “insta” o “gram” y ciertamente las aplicaciones de terceros han ayudado a que se conozca la aplicación original. Por tanto, es muy injusto que de repente cambien las condiciones en este sentido. Legal, sí, pero no muy ético, la verdad.

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