Los delincuentes también usan Twitter


El éxito de las redes sociales ha llegado a tal punto que incluso los delincuentes las usan. Según el periódico USA Today, grupos de ideología extrema y bandas criminales informan de sus hazañas y tratan de reclutar a nuevos seguidores a través de Twitter. No hay que irse muy lejos en el tiempo para comprobarlo. El ataque terrorista del grupo islamista radical al-Shabab que perpetró el ataque al centro comercial de Nairobi, en Kenia, hablaba de ello en la red de microblogging, defendiendo la matanza y amenazando con más violencia.

Otros grupos usan enlaces a vídeos para promover actos criminales o como propaganda de sus ideas y reclamo para que más personas se unan a la organización criminal. En ocasiones, simplemente se comportan como trolls, intentando promocionar negocios ilegales como prostitutas y drogas.

También se han dado casos de gamberradas pasadas de rosca que pueden llegar a ser consideradas como delito, como el caso de unos adolescentes que destrozaron la casa de un jugador de la NFL (la liga de fútbol americano) y difundieron las fotografías a través de Twitter.

Evan Kohlmann, experto en seguridad, asegura que Twitter es usado por organizaciones criminales porque es fácil abrir una cuenta y permanecer en el anonimato, pues la información es ingente: millones de usuarios y millones de mensajes cada pocos minutos. Las redes sociales son perfectas para promocionar noticias, productos, servicios… pero también actividades e ideas delictivas e ilegales.

Burlas a los militares y al Gobierno


En el caso del secuestro ocurrido en el centro comercial de Nairobi, se mandaron tuits defendiendo el ataque y burlándose de los militares de Kenia y del propio presidente. Además, amenazaban con más derramamiento de sangre. Por otra parte, se difundieron mensajes de audio del líder, Ahmed Abdi Godane, defendiendo el atentado.

Por último, se usó Twitter para lanzar acusaciones falsas asegurando que el Gobierno de Kenia iba a demoler el centro comercial enterrando las pruebas y todos los rehenes bajo los escombros.

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