Los chinos ya pueden jugar a las videoconsolas


La férrea dictadura china no dejaba a los niños jugar a las videoconsolas desde hace 13 años. El siglo XXI viviendo como si estuvieran en el XIX. Por fin, se ha levantado el veto y la empresa E-Home (una empresa mixta con capital chino y extranjero) ha conseguido una licencia para fabricar y vender en Shanghai. Es decir, que será una apertura comercial controlada por el Gobierno, que otorgará o no las licencias para vender.

Hasta que no se consiga la aprobación del Ministerio de Justicia, la empresa que quiera vender sus videoconsolas no podrá hacerlo. Durante estos 13 años, los ciudadanos chinos (niños y mayores) han jugado con la tecnología, sólo que con móviles y ordenadores.

Microsoft ya anunció su intención de invertir 237 millones de dólares en una empresa llamada BesTV New Media con el objetivo de desarrollar juegos de familia y servicios relacionados. Una vez que Microsoft consiga la licencia fabricará consolas XBox y comenzará a venderlas en el mercado chino. Eso sí, los juegos estarán sujetos a censura y no se permitirá comercializar los que sean excesivamente violentos o políticamente inadecuados.

Mercado negro

Fue en el año 2000 cuando siete ministerios chinos, encabezados por el de Cultura, eliminaron la fabricación y venta de videojuegos por la influencia que podrían ejercer sobre los jóvenes. Como ocurre en situaciones así, la gente recurrió al mercado negro. Quizá no fuera posible explicar la posesión de una videoconsola, pero los ciudadanos chinos se arriesgaban a jugar desde sus teléfonos móviles y sus ordenadores y, en los últimos años, también desde sus tabletas. También las redes sociales occidentales, como Twiter, Facebook o Youtube, están censuradas en China.


De momento, se abre el comercio sólo en la nueva Zona de Libre Comercio de Shanghai. No es una apertura política. Se trata de atraer inversión extranjera y potenciar el yuan, la moneda del país, como divisa mundial. Bancos y otras empresas también abrirán sedes en Shangai.

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