Implicaciones del lector de huellas dactilares del iPhone 5S


Tal vez la mayor novedad del nuevo modelo de smartphone de Apple, el iPhone 5S, sea el lector de huellas dactilares (o, en terminología más técnica, sensor biométrico). ¿Es una buena idea incluir esta nueva tecnología en un teléfono inteligente? El tiempo lo dirá. Aunque ya sabemos que Apple sabe vender muy bien sus productos.

El lector de huellas del iPhone 5S es un sensor biométrico como el que se usa en otros ámbitos, por ejemplo, en la seguridad de edificios. Un sensor biométrico puede medir parámetros del cuerpo humano como las pulsaciones, los ciclos de sueño, el número de respiraciones, etc. La novedad está en incluir este sensor en un móvil y que funcione con precisión.

La clave de las implicaciones, buenas y malas, es que cada huella dactilar es única. La tecnología Touch ID del nuevo iPhone reconoce la huella dactilar del usuario y la guarda. A partir de ese momento, nadie que no sea el dueño podrá desbloquear el teléfono y usarlo (a no ser que… prefiero no dar ideas). Pero, además de aumentar la seguridad para acceder al terminal y hacerlo de forma más rápida y cómoda, se puede usar el sensor para otras muchas funciones.

La primera función que se puede beneficiar de este método de seguridad es el proceso de compra desde el móvil. Ya no hace falta una contraseña o introducir la interminable cantidad de datos de la tarjeta de crédito. Sólo habrá que pasar la huella digital por la pantalla del ordenador.

¿Qué pasa con la privacidad?


Esta función ya se puede utilizar en las tiendas en línea de Apple. Así, ya no hace falta introducir una contraseña cuando el usuario compre una aplicación, una película, una canción o un libro.

En un futuro, quizá se pueda sustituir al DNI electrónico (aunque eso requeriría acuerdos con los Gobiernos) o facilitar el pago en tiendas físicas, usando el móvil en vez de la tarjeta de débito o el dinero en efectivo.

¿Cuál es el mayor peligro del lector de huellas digitales? Como muchas nuevas tecnologías, la privacidad. ¿Podrán saber los Gobiernos o las empresas que paguen lo suficiente todo lo que hace y todo lo que compra un usuario? El Gran Hermano está aquí. Apple asegura que la información de la huella dactilar sólo queda almacenada en el chip del teléfono. ¿Pero podemos fiarnos? Y, en todo caso, queda el asunto de la información de la actividad que el usuario lleva a cabo.

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