Cómo alargar la batería


Existen algunos trucos muy útiles para no depender demasiado de los enchufes, todos ellos consisten en alargar al máximo la duración de la batería. La tecnología cada vez está más relacionada a la movilidad. Los teléfonos móviles, las cámaras de fotos o vídeo, videoconsolas y los ordenadores portátiles son los aparatos más utilizados. Sin embargo, la autonomía es el principal escollo de todos ellos. Cuando se agota la batería ya no funcionan, tendremos pues que esperar a conectarlos al enchufe para volver a recargarlos. La energía de los dispositivos se almacena en las baterías o pilas. Se cargan mediante un cable conectado a una fuente de energía. En definitiva, la portabilidad está condicionada al número de enchufes que rodeen al usuario. Pero esta dependencia se puede reducir notablemente, pues podemos largar la vida de las baterías y evitar la ansiedad que ocasiona ver el aviso de «batería baja».

En los teléfonos móviles, la batería suele tener una duración inferior a 48 horas si el uso es intensivo, la duración será inferior si la pantalla es táctil. Se trata de una de las partes con mayor consumo energético en cualquier dispositivo por lo que, siempre que se puede debe mantenerse apagada o el consumo se disparará. En los ordenadores portátiles sucede exactamente lo mismo: cuando la pantalla se mantiene iluminada se consume mucha energía. Conviene regular su brillo. También es recomendable reducir la resolución si no necesitamos tanta. Con estas simples medidas se puede añadir hasta un 30 % más de autonomía.

Otro factor de elevado consumo es la conectividad inalámbrica (wifi) de los aparatos, conviene que el modo Bluetooth esté apagado siempre que no se use, tener desactivadas aquellas aplicaciones que no se usen. En los ordenadores intentar mantener los USB libres de periféricos, ya que en conexión se alimentan de energía.

Pero además de todo esto, lo fundamental está en mimar cuidar la batería, algo fundamental para que mantenga unas tasas de autonomía elevadas. Un cuidado deficiente puede reducir su capacidad a la mitad en menos de seis meses. Al inicio de su uso conviene cargar y descargar completamente la batería; es decir, trabajar hasta que se agote y luego cargarla al 100%, así conseguimos optimizar toda su capacidad. Otra medida muy importante es guardar las pilas en sitios frescos, a poder ser en la nevera, ya que el calor genera reacciones químicas que las van desgastando.