
Cuando la organización World Wide Web Consortium (abreviado, W3C) se creó en 1994 abogaba por una Internet libre, neutral, universal y descentralizada. Pero no era técnicamente posible. Así que Internet se desarrolló con la ayuda de los famosos servidores, dispositivos que almacenan gran cantidad de datos y que están dispersos por todo el mundo (más en algunos países que en otros). Sin embargo, en la actualidad, con gran parte de la población mundial con acceso a Internet y con un ordenador que puede guardar gigas de datos y los protocolos técnicos apropiados, el objetivo de la W3C se puede cumplir.
El W3C y sus socios están creando lo que han llamado una Plataforma Web Abierta innovadora para el desarrollo de aplicaciones de la que están pendientes tanto los usuarios de Internet, que esperan llegar a una red en la que la libre circulación de información sea posible y muy segura, sin trabas técnicas y, sobre todo, sin censura política o económica, como muchos sectores tecnológicos, que ven oportunidades de negocio por su calidad, su universalidad y su interoperabilidad entre distintos dispositivos. ¿Se está gestando una nueva Internet?
























































