La tecnologia interfiere en el sueño La tecnología interfiere en el sueño
Ya se sabe que en Estados Unidos hay asociaciones, fundaciones y organizaciones dedicadas a todo tipo de estudios y asuntos. Una de ellas es la National Sleep Foundation, organización que vela (nunca mejor dicho) por que los ciudadanos estadounidenses disfruten de un reparador sueño cada noche que les permita mantener un buen estado de salud. Pues bien, esta fundación ha elaborado un estudio en el que se desprende que parte de la culpa de que los norteamericanos no duerman todo lo que deberían la tiene la tecnología.

Según la encuesta Sleep in America (dormir en América), difundida por la citada organización, el uso generalizado de las TIC, tecnologías de la información y la comunicación, en la hora inmediatamente anterior a acostarse, resta horas y calidad en el sueño.

Según esta encuesta, muchos estadounidenses no duermen lo suficiente durante la semana laboral. El 43% de ellos entre los 13 y los 64 años afirman que rara vez o nunca duermen bien por la noche durante la semana. Así mismo, más de la mitad, en concreto un 60%, dicen que experimentan un problema de sueño (como ronquidos, despertarse en mitad de la noche, despertarse demasiado temprano o sensación de que no se ha descansado al levantarse por la mañana) cada noche o casi todas las noches

La mayoría necesitan unas siete horas y media de sueño para sentirse bien. Sin embargo, no se llega a las siete horas de sueño durante la semana. Además, alrededor del 15% de los adultos entre 19 y 64 años duermen menos de seis horas durante la semana.

Según los responsables del estudio Sleep in America, es importante aprender sobre el uso adecuado y el diseño de las tecnología para conseguir unos buenos hábitos de sueño y, a la postre, aumentar la calidad de vida y la salud de las personas. El uso de algún tipo de tecnología antes de dormir (revisar el correo, navegar por Internet, chatear con amigos, jugar en línea…) es un fenómeno generalizado. Casi todos los encuestados (un 95%) utiliza algún tipo de aparato electrónico (incluyendo televisores, ordenadores, videojuegos o móviles) por lo menos un par de noches a la semana dentro de esa hora antes de acostarse. Aunque cada generación usa los que le son propios y de modo diferente.

La mayoría de los que pertenecen a la llamada generación del “baby boom” (que en Estados Unidos son las personas que tienen entre 46 y 64 años) ven la televisión todas las noches o casi todas las noches antes de irse a dormir. Otras generaciones más jóvenes usan mayoritariamente el ordenador, sobre todo, para navegar por Internet.

En cualquier caso, la exposición a luz artificial entre el anochecer y el momento de irse a la cama, suprime la liberación de una hormona llamada melatonina que fomenta el sueño. Así, que las pantallas de las nuevas tecnologías entren en el dormitorio contribuye enormemente a la alta proporción de entrevistados que declara que, habitualmente, duermen menos de lo que necesitan.

Si quieres dormir bien, apaga el portátil. Y, si quieres dormir aún mejor, apaga también la televisión. Además, seguro que encuentras otros beneficios.