path Con cincuenta amigos tienes bastante
Comprobar las actualizaciones en Facebook, mirar el correo electrónico de diferentes cuentas (la particular, la del trabajo…), escribir una nueva entrada del blog, actualizar Twitter, leer las bitácoras preferidas, escuchar los post descargados en el iPod, subir fotos a Flickr y vídeos a YouTube… ¿queda tiempo para más vida social? ¿Hay espacio para otra red social? Los responsables de Path piensan que sí.

Está claro que para sacar una nueva red social a estas alturas se necesita ofrecer algo nuevo, algo que no tengan las demás. ¿Y qué es lo que ofrece Path? Una red social en la que hay un límite de amigos con los que estar en contacto. En este mundo en el que la competencia se basa en ofrecer más espacio, más contactos, más pantalla, desde luego es algo nuevo que te limiten.

La idea de Path es usar la cámara que casi cualquier persona lleva en su móvil para ir contando la vida. Pero sólo compartiéndola con los más cercanos. De momento, la aplicación está disponible para el iPhone en el AppStore, la tienda online de Apple. Pero también se puede seguir la evolución de esta red desde cualquier navegador.

El límite de amigos y familiares que puede tener un usuario de Path es de cincuenta. Es un lugar, según sus propios creadores, donde cada usuario puede ser uno mismo; porque sólo se va a compartir con las personas frente a las que no se tiene que actuar, disimular, inventarse alguien que no se es. En una sociedad donde a veces se tiene la sensación de que la propia identidad se pierde entre tanto perfil y tanta red social, puede ser una buena manera de recuperar a la gente que de verdad importa.

Se han elegido cincuenta contactos basándose en una investigación del profesor Robin Dunbar, de Psicología Evolutiva de la Universidad de Oxford, que dice que 150 personas es el número máximo de las relaciones sociales que el cerebro humano es capaz de sostener. Además, se calcula que son cinco las personas a quienes consideramos los amigos más cercanos; veinte, con los que mantenemos un contacto regular; y cincuenta sería el límite exterior aproximado de nuestras redes personales.