
Los más modernos teléfonos inteligentes son capaces de hacer varias tareas a la vez. Mientras se revisa el correo electrónico, se puede estar escuchando música y mandando un mensaje a algún contacto. Es lo que se conoce como multitarea, una capacidad que el dispositivo electrónico contagia al usuario. Sin embargo, el cerebro del ser humano no está preparado y puede sufrir daños.
No es raro ver a personas que comen mientras manejan su teléfono móvil. Mucha gente, por otro lado, tiene que tener permanentemente conectado el móvil si no quiere sufrir una especie de síndrome de abstinencia: si el smartphone se estropea o, simplemente, se acaba su batería, su dueño comienza a sentir un terrible desasosiego.




























































