
Físicamente la iMo Mini-Monster se parece un poco a una tableta. Posteriormente y, si te fijas con más detenimiento podrás ver como el bisel que la rodea permite diferenciar bien lo que es. Esta pantalla de 10 pulgadas, presenta una resolución de 1024 x 600 y es táctil. En la parte trasera hay un soporte con bisagras y en forma de ala que sirve para “apuntalar” la pantalla hacia arriba. Los puertos, están empotrados en el lateral.
Nanovision ha explicado de manera concreta sus principales características: contraste 400:1 y brillo de 350cd/m2. Sus medidas son 9,7 x 6,3 x 1 y pesa 1.77 libras. Al igual que otros modelos anteriores, la iMo Mini-Monster se basa en la tecnología DisplayLink. En lugar de conectar el aparato a la salida de vídeo (como un puerto VGA o HDMI) los controladores de DisplayLink crean una conexión a un monitor virtual. Lo más positivo de este sistema es que no necesitas otra tarjeta gráfica. Lo negativo es el impacto de la CPU sobre los gráficos necesarios.
Este monitor es recomendable para ser utilizado junto con un PC de sobremesa o un portátil decente. El problema es que si quieres abrir varias pantallas a la vez, su rendimiento disminuye considerablemente. Mediante su pequeña pantalla podrás utilizar herramientas de Photoshop, abrir ventanas de mensajería instantánea, disfrutar revisando las novedades que tienes en tus redes sociales, reproducir música, etc.
A diferencia de otros modelos de la marca, la Mini-Monster no tiene cámara Web integrada, altavoces ni micrófono. Su precio de venta al público, está en torno a los 250$.



























































